
Esta capilla, edificada en la segunda mitad del siglo XIX, se encuentra integrada en un robledal de gran belleza, junto al lugar donde se celebra la feria-mercado de Rodiño el segundo domingo de cada mes. Presenta planta de salón y destaca por su sencillez, ya que carece de ornamentación tanto en el interior como en el exterior, con muros lisos y desprovistos de decoración propios de la arquitectura historicista.
Imaginería: San Benito.
