
En la parroquia de Codeso, el entorno de la capilla reúne cascadas, molinos restaurados y una fuente. Un sendero corto sigue el río a través de un frondoso bosque de ribera.
La capilla de San Paio
Situada a orillas del río Pontillón, presenta una nave rectangular construida en la segunda mitad del siglo XVII. El Concello la rehabilitó por completo en 2003, ya que estaba abandonada desde mediados del siglo XX.
El entorno de esta capilla forma el que quizás sea el mejor conjunto natural y etnográfico del municipio, inmerso en un frondoso y espectacular bosque de ribera. En uno de los muros del atrio está la Fonte do Santo, cuyas aguas, según la tradición, curan el «asombramento» de los niños, que dicen que causan los gatos. A unos 100 m del templo, un afluente del río Pontillón forma en invierno una espectacular caída de agua. Una segunda cascada, de siete metros de altura, está situada unos 300 m aguas abajo, y se puede llegar a ella por un sendero que discurre paralelo a un canal de agua de los molinos de la zona. Varios de estos molinos están restaurados.
MOLINOS Y CASCADA DEL ÁREA NATURAL DE LA CAPILLA DE SAN PAIO
A unos 100 m de la capilla de San Paio, un afluente del río Pontillón forma una espectacular cascada. Una segunda cascada, de siete metros de altura, está situada unos 300 m aguas abajo, y se puede llegar a ella por un sendero que discurre paralelo a un canal de agua de los molinos de la zona. En esta área natural se encuentran también dos molinos restaurados.






