
La construcción del templo data de finales del siglo XVII, en época barroca; por su estado ruinoso, a mediados del siglo XIX se altera su estructura. Por eso, tanto el interior (capilla mayor y sacristía) como los muros exteriores, incluidas la fachada y la espadaña, responden a criterios historicistas, con las formas sobrias y simplificadas que vemos en la actualidad.
· Retablos: retablo mayor, retablo del Santo Cristo y retablo de Nuestra Señora del Carmen.
· Imaginería: Santa Marina, San Antonio de Padua, Nuestra Señora de Fátima, Cristo Crucificado y Nuestra Señora del Carmen.
